Por Michael Kurland, quien lanzó Grupo de marca en 2014, transformando la industria de gestión de instalaciones con su visión de #BeBetter.

La pandemia ha causado un estrés incalculable a todos. Ya sea que su función sea en la sala de correo, la sala de juntas, el aula o la sala de emergencias, es imprescindible. Algunas personas pudieron capear la tormenta sin dejar una cicatriz. Otros todavía están en estado de shock.

Quizás si eres como yo, estás tratando de recalibrar tu vida y adaptarte a una nueva forma de trabajar y vivir. Estos meses de incertidumbre y circunstancias cambiantes nos han pasado factura, física, emocional y mentalmente. Es probable que hayamos desarrollado malos hábitos que necesiten ser reemplazados.

Déjalos ir

Para mí, abusaba de la comida, la bebida y la televisión. Mi compromiso anterior con un estilo de vida saludable se dejó de lado cuando enfrenté los desafíos de liderar mi negocio a través de esta gran crisis. Además, trabajar desde casa, aunque en el pasado era agradable, ha comenzado a sentirse aislado, especialmente para algunos de los miembros de mi equipo que viven solos.

Las acciones de muchas personas durante este tiempo pueden haber sido “adormecer el dolor”. En lugar de mantener nuestros hábitos saludables, agarramos la bolsa de patatas fritas, servimos otro cóctel, compramos artículos innecesarios o memorizamos la guía de canales para no perdernos un episodio de nuestros programas favoritos.

Sin embargo, a medida que salimos de este evento único en la vida, es hora de reevaluar. Es hora de volver a nuestros hábitos que alguna vez fueron saludables o, por primera vez, de establecer nuevos.

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Hacer un cambio

El cambio no es fácil. Los malos hábitos son difíciles de romper. Sin embargo, si queremos salir de esta prueba “mejor, más rápida y más fuerte”, se necesita una evaluación honesta de nuestro estilo de vida. No puede cambiar lo que no puede nombrar, por lo que es hora de mirarse en el espejo y hacer algunas preguntas importantes:

1. ¿Qué cambios o experiencias positivas quiero continuar? Por ejemplo: pasa más tiempo con la familia gracias al tiempo de viaje diario gratuito.

2. ¿Qué prácticas de salud o bienestar necesito para revitalizarme?

3. ¿Qué nuevos rituales o rutinas quiero relanzar?

Tus respuestas determinarán tu curso de acción. Como director ejecutivo, es mi responsabilidad liderar el barco. Es fundamental que yo siga el camino. No puedo promover genuinamente nuestro programa de bienestar y llevar una vida poco saludable. No puedo decirles a los demás que descansen y rejuvenezcan si mi cabello todavía está en llamas.

Uno de mis libros favoritos, Hábitos atómicos de James Clear, tiene excelentes consejos sobre cómo crear nuevos hábitos y romper los viejos. Por ejemplo, para crear un nuevo hábito, hágalo obvio escribiéndolo. Para romper un mal hábito, haga lo contrario. Es decir, obtenga toda la exposición fuera de su entorno.

Sé el verdadero norte

Como líderes, marcamos el tono de nuestras organizaciones. Somos la encarnación de nuestra cultura y los miembros de nuestro equipo nos ven como ejemplos. En mi empresa, “Be Better” es nuestra filosofía. Si mi personal ve que contradigo esto, ¿qué incentivo tienen para unirse? Si continuamente voy en contra de lo que profeso ser nuestra visión, mi integridad como líder y la confianza de mi equipo en mí se debilitarán.

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Eres el guía de tu equipo en tiempos turbulentos. Se muestran su comportamiento, decisiones y acciones. Para motivar el cambio en tu equipo, tienes que ser el cambio que quieres que sean. Aquí hay algunos consejos para que comiences:

1. Evalúe sus hábitos diarios.

Ya sea para llevar un diario o rastrear sus acciones en una aplicación, ver para creer. Cuando podemos identificar el problema, podemos encontrar una solución. Puede ser difícil admitir nuestros malos hábitos, pero si vamos a cambiar, es un primer paso importante.

2. Empiece con un pequeño cambio.

Simplemente reemplace una taza de café o una copa de vino con un vaso de agua para reactivar su estilo de vida posterior a la pandemia. Los pequeños cambios a lo largo del tiempo producen grandes resultados. La práctica hace la perfección, como dicen. Aunque no nos esforzamos por la perfección, deberíamos esforzarnos por la perseverancia.

3. Recuerda todo sobre ti.

Somos más de lo que comemos. Nuestros pensamientos y emociones juegan un papel importante en nuestra salud en general. Si hemos aprendido algo, es que nuestra salud mental es fundamental para nuestra capacidad de afrontar el estrés. Meditar, hacer yoga o adoptar una nueva técnica de respiración son solo algunas de las formas de reducir el ruido.

4. No estás solo.

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Los seres humanos no están destinados a ser lobos solitarios. Somos seres sociales. Si usted o su equipo han sido aislados, desarrolle un plan de resocialización. Busque grupos de networking o clubes sociales en su zona de confort. Levanta el teléfono en lugar de enviar mensajes de texto. Reaviva esas conexiones humanas.

5. Salga a caminar … en los zapatos de otra persona.

La lección más importante que he aprendido en los últimos meses es una comprensión más profunda de los demás, sus circunstancias y sus reacciones a los diversos contratiempos de sus vidas. He visto a amigos y a mi equipo luchar para equilibrar las reglas y regulaciones de la pandemia, la orientación familiar a sus hijos y sus trabajos. Es mucho incluso en las mejores circunstancias.

Su equipo puede mostrar coraje por temor a ser juzgado. Lo que he notado es que el hecho de que alguien parezca estar bien por fuera no es un indicador de su verdadero estado de ánimo. Haga un esfuerzo adicional y no tome “Estoy bien” como respuesta final.

Como muchos, estoy regresando lentamente a mi estilo de vida saludable antes de la pandemia. Vuelven los entrenamientos diarios. Mis prácticas de yoga y meditación han resucitado. Hay más agua y menos Netflix.

Al cuidarme mejor, puedo cuidar mejor a mi equipo, quien a su vez los cuidará mejor. Quiero que mi equipo tenga éxito, no solo entre las 9 y las 5, sino todo el día y el resto de sus vidas. Mientras camino, les muestro que es posible.

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