Al reflexionar sobre los últimos 14 meses en educación, todos comprendemos el precio que la pandemia de COVID-19 ha causado a estudiantes, maestros y escuelas en los Estados Unidos y en todo el mundo. Con este entendimiento, debemos buscar formas en las que nosotros, la industria de la tecnología electrónica, podamos agregar valor real a estos grupos para ayudarlos a retomar el rumbo en el mundo actual y posterior a una pandemia.

Si bien hay muchas áreas en las que la industria de la tecnología educativa puede ayudar, he identificado algunas áreas en las que los líderes de la tecnología educativa, incluido yo mismo, pueden marcar una diferencia significativa e inmediata:

PD para apoyar el aprendizaje presencial, híbrido y a distancia

Uno de los primeros pasos que debemos tomar es asegurarnos de que la tecnología y la pedagogía del aprendizaje a distancia sean áreas centrales del desarrollo profesional (DP). Dado que varios de los productos de tecnología educativa actuales se pueden utilizar en un aula física o en un entorno en línea, es esencial que sus programas de educación continua se centren en temas más amplios de tecnología, y no solo en un producto. Sin la formación adecuada o la comprensión de los conceptos generales, estos productos no tendrán tanto éxito.

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