Octubre fue el Mes Nacional de Prevención del Bullying, y en mi década de enseñar en escuelas primarias públicas muy pobres, vi estrategia tras estrategia e iniciativa tras iniciativa implementada para reducir el bullying.

Si bien cada caso es único, tener una comprensión general de por qué un estudiante elige intimidar puede ser útil.

Los niños suelen intimidar por una de las siguientes razones: están frustrados con las circunstancias de la vida y no tienen las herramientas emocionales para lidiar con ellas, no tienen muchos amigos y se sienten solos, tienen problemas con la regulación emocional o se sienten impotentes para controlar su vida por varias razones.

El enfoque de nuestra escuela sobre el acoso escolar es simple, pero efectivo: Juego libre no estructurado. ¿Seriamente? Si. Quédate conmigo.

Desde que mi escuela comenzó a incorporar más y más juego libre no estructurado en nuestro día escolar (antes de la escuela abriendo nuestro patio de recreo, durante la escuela agregando recreo adicional y después de la escuela agregando un Play Club), nuestros estudiantes son más felices, agradables, tienen menos comportamiento. problemas, han hecho más amigos, se sienten más en control de su día y de su vida en general y, en algunos casos, han cambiado drásticamente el curso de comportamientos de intimidación y referencias frecuentes a la oficina a comportamientos sin intimidación y referencias a la oficina.

LEER  3 formas en que COVID cambió la educación para mejor

Cuando entendemos las causas fundamentales del comportamiento de intimidación, podemos ver por qué el juego libre no estructurado ayuda a nuestros estudiantes de manera tan espectacular.

Habilidades de juego libre no estructuradas: hacer amigos, aprender empatía, aprender regulación emocional, adquirir habilidades interpersonales, y esto fortalece enormemente a los estudiantes al ayudarlos a encontrar un lugar saludable en su comunidad escolar, mientras les enseña las habilidades para la vida más importantes como creatividad, innovación, pensamiento crítico, colaboración, comunicación, autonomía, perseverancia y habilidades sociales.

Resulta que las habilidades que más necesitan nuestros estudiantes no se pueden aprender a través de la enseñanza directa de un maestro, sino a través de experiencias reales con sus compañeros. Cuando mi escuela dejó de tratar a los estudiantes como cerebros vacíos para llenar de conocimiento, sino como personas holísticas con un gran componente socioemocional que nutrir, pasar más tiempo con sus compañeros en el juego libre fue un hecho. Entonces, ¿qué hemos visto y cómo ayuda a combatir el acoso?

Últimos artículos de los colaboradores de medios de eSchool (ver todo)
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: Promedio: )